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El señor de las dos argollas

Debo comenzar diciendo, que en mi recuerdo mas antiguo, tu siempre descansabas mucho, jubilado, sin mucho trabajo, tu bicicleta era el escape, esos momentos tan tuyos, donde paseabas por la urbe, ese Curicó que recorriste entero, tan antiguo y bien formado, esas cuadras interminables y esa avenida yungay que siempre recorríamos y memorizábamos para llegar a tu casa, si, la verdad hay cosas entrañables que siempre recordare, una por ejemplo es tu idea loca de coleccionar herramientas, no se si realmente necesitabas tal cantidad de cachureos, o si alguna vez usarias tantas herramientas, pero una de las cosas que mas te gustaba era guardar la leña, con todo su proceso, desde llenar tu vehiculo, el simca 1000 que quedo tan enterrado como los secretos del jardín.

Recuerdo inviernos donde conversabas hasta tarde en aquella mesa, donde ponias tus cartas a jugar solitario, y donde muchas veces me retaste porque no era “GRANDE” y no se permitía hacer nada mas. No se mucho de tu pasado, nunca hablaste mucho de tus papas, ni de tu historia, ni de las muchas aventuras que al parecer tuviste, tampoco me contaste mucho de la gente que te conocía, pero sin duda era mucha, casaste a muchas personas, que hoy son tan abuelos como tu, quizás le diste a mas de uno el sermón, que le diste a tus propios hijos, por el cual hoy estos te recuerdan igual con cariño, porque aunque tu forma era dura, lo hacías por el bien quizás de el futuro.

Aun recuerdo que me llevaste a pescar, me incluiste en tu bicicleta con un cojín rojo de esos sillones tan fomeques que tenias, nunca renovaste tus muebles, y quedaron los pianos que un día me heredaste. Al final puedo decir que fuiste un viejo derecho, con tu mujer hasta el final, porque siempre estuviste a su lado, y nos enseñaste sin decirnos cosas que el amor es perpetuo, tu eres el señor de las dos argollas, porque aunque olvidaste muchas cosas, en tus manos llevaste el amor y lo que te recordaba al mirar cada mañana sus manos.

Ahora nos dejaste con tranquilidad, se apago la llama que permaneció por 85 años encendida, dejaste una familia de 4 hijos y 7 nietos y un bisnieto. No somos numerosos, pero somos tus hijos, que siempre te recordaran y esperamos con fuerza volver a encontrarnos en un futuro mucho mejor.

Hasta pronto abuelito mio.

en memoria de Hugo Miguel Brown Muñoz

fallecido el 5 de Diciembre de 2010

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2 Comentarios

  1. Amigo, un abrazo apretado, que hermosas tus palabras me emocionan, son tan ricos los abuelos y tanto uno aprende de sus experiencias, yo los atesoro

    Besos, cuidate

  2. Me encuentro afectada por tus palabras. Sencilla y a la vez profundas.. Quizas tiene que ver con la etapa de mi vida en la cual me encuentro(O el que sea las 3 a.m y aun no puedo dormir). NiKo, tienes un talento UNICO. Hasta ahora, no he conocido a nadie que pueda escribir una historia, novela de un solo sentimiento o pensamiento. You are one in a million.

    Gracias por escribir…


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